¡Prepárense para el drama marítimo del año! El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, soltó este jueves una bomba verbal al defender el programa nuclear y balístico de Teherán, mientras prometía un golfo Pérsico “sin presencia de Estados Unidos”, a menos que sea “en el fondo del mar”. Es como si invitara a Washington a un buceo sin retorno.
En un mensaje por el Día Nacional del Golfo Pérsico, Jamenei aseguró que el futuro de la región será de “progreso y prosperidad” sin extranjeros “malignos” viniendo de lejos. Según él, un nuevo orden mundial surgirá tras el conflicto en Oriente Próximo, y los iraníes protegerán sus capacidades nucleares y de misiles como si fueran el Wi-Fi de casa. No ha aparecido en público desde que resultó herido en la ofensiva de EE. UU. e Israel del 28 de febrero, donde murió su padre, Alí Jamenei, pero sus palabras resuenan como un guion de película de acción.
Criticó la presencia estadounidense como la raíz de la inseguridad regional, llamando a sus bases “marionetas” incapaces de proteger a nadie. Para él, la nueva gestión del estrecho de Ormuz traerá calma y beneficios económicos, aunque “moleste a los infieles”, guiño a EE. UU. e Israel. Mientras, el comandante de la Armada iraní, Shahram Irani, comparó a los estadounidenses con “piratas somalíes, pero peores”, amenazando con “acciones decisivas” y un arma misteriosa que, dice, podría causar infartos al enemigo.
Aunque Irán levantó restricciones al tránsito el 17 de abril tras un alto el fuego en Líbano, las reimpuso cuando Donald Trump mantuvo el bloqueo. Con tensiones subiendo como la marea, esto parece más un duelo de piratas que una negociación. ¿Alguien traerá el mapa del tesoro para la paz?