¡Sorpresa en el mundo del petróleo! La petrolera británica BP firmó este miércoles un memorando de entendimiento con Venezuela para desarrollar el campo de gas Cocuina-Manakin, en la frontera marítima con Trinidad y Tobago, y otro acuerdo para explorar el campo Loran costa afuera. Lo anunciaron Delcy Rodríguez, presidenta encargada, y William Lin, ejecutivo de BP, como si fuera el trato del siglo.
Venezuela, que últimamente anda de puertas abiertas con su industria petrolera, ha cerrado pactos con gigantes como Eni y Repsol. Ahora, el regreso de BP al juego es visto como un “hito” por el gobierno, que lo celebró en un comunicado como si hubieran encontrado oro. Cocuina, parte del proyecto inactivo Plataforma Deltana en el lado venezolano, se extiende hasta Trinidad, donde BP opera el Bloque 5b. Rodríguez, en una ceremonia transmitida por televisión estatal, lo pintó como un futuro de “ganar-ganar” y cooperación energética internacional, como si estuvieran firmando un pacto de amistad eterna.
Por su parte, Lin, vicepresidente de Gas y Energía de Bajas Emisiones de BP, dijo estar “complacido” de asociarse con Venezuela para explorar Loran y otros proyectos, incluyendo la comercialización de gas. Shell también anda oliendo oportunidades en Loran, así que parece que hay fila para este banquete energético. El gobierno venezolano no cabe de la emoción, viendo esto como una reactivación clave de su industria.
¿Será este acuerdo con BP el impulso que Venezuela necesita o solo otro boleto de lotería en el volátil mundo del gas? Mientras tanto, la frontera marítima se convierte en el nuevo punto caliente, y no precisamente por el clima tropical.