¡Drama judicial en Washington! El exdirector del FBI, James Comey, se presentó este miércoles en un tribunal federal de Alexandria tras ser acusado de amenazar la vida de Donald Trump por una publicación en redes sociales. Sí, como lo oyes, una foto en Instagram de mayo de 2025 lo metió en este lío digno de serie de Netflix.
Comey, de 65 años, fue inculpado el martes por dos cargos: uno por “hacer una amenaza deliberada de quitarle la vida al presidente” y otro por amenaza interestatal, cada uno con hasta 10 años de prisión. La polémica surge de una imagen —ya eliminada— de los números “86 47” hechos con conchas marinas. Trump, en una entrevista con Fox News, afirmó que “86” significa “matar” en jerga y “47” lo señala como el presidente número 47. Vamos, como si fuera un código secreto de película de espías.
Según CNN y MS NOW, Comey compareció en una audiencia brevísima, no se declaró culpable y se le permitió retirarse sin dar declaraciones. El fiscal general en funciones, Todd Blanche, defendió los cargos ante la prensa, diciendo que cada amenaza se evalúa por separado y depende de la investigación, como si fuera un reality de “caso por caso”. Comey, por su parte, insiste en su inocencia, explicando que solo compartió una foto de conchas vistas en la playa y que nunca imaginó que alguien lo asociaría con violencia. “Me opongo a cualquier tipo de violencia, por eso borré el mensaje”, afirmó.
Nombrado jefe del FBI en 2013 por Obama y despedido por Trump en 2017, Comey no es precisamente un desconocido en controversias. ¿Será esto un malentendido playero o un mensaje encriptado? Mientras el tribunal decide, esto parece más un guion de intriga que un simple post de Instagram.