¡Atención, que el Atlántico Norte se pone intenso! La Marina Real británica anunció este miércoles un acuerdo con nueve países europeos para formar una fuerza naval conjunta, un “complemento” a la OTAN, con el objetivo de frenar futuras amenazas rusas desde la “frontera marítima abierta” al norte. Es como armar un equipo de superhéroes, pero con barcos y sin capas.
La Fuerza Expedicionaria Conjunta (JEF), que incluye a Reino Unido, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Islandia, Letonia, Lituania, Suecia, Noruega y Países Bajos, firmó la semana pasada una declaración de intenciones para desarrollar propuestas detalladas. “Pasamos de palabras a acción”, proclamó la Marina en redes sociales, con una foto del documento como si fuera el contrato de un fichaje estelar. El jefe de la Marina, general Gwyn Jenkins, lo confirmó en un discurso recogido por The Guardian, destacando que esta “fuerza marítima multinacional” entrenará y se preparará para responder a Rusia, sin incluir a EE. UU. en la fiesta.
Jenkins alertó que las incursiones rusas en aguas británicas subieron casi un tercio en dos años, como si fueran vecinos fisgones que no respetan el cerco. La nueva fuerza, que podría ser comandada desde Northwood, Reino Unido, estaría lista para “combatir de inmediato” con planes de guerra reales y una integración que suena más seria que un matrimonio por conveniencia. Desde la OTAN, el comandante Arlo Abrahamson señaló a Europa Press que estas iniciativas son habituales y refuerzan la disuasión colectiva de la Alianza.
Así que, mientras Rusia juega a las escondidas en el Ártico, Europa se pone las botas navales para decir “hasta aquí”. ¿Será esta fuerza un escudo real o solo un desfile marítimo para impresionar? El Atlántico Norte espera el próximo capítulo con más suspenso que una serie de espionaje.