¡Vaya factura! Estados Unidos ha soltado la friolera de 25,000 millones de dólares en la guerra contra Irán desde el 28 de febrero, según un alto cargo del Pentágono. Bautizada como “Operación Furia Épica”, parece más una película de acción de Hollywood que un conflicto real, pero con un presupuesto que ni Spielberg se atrevería a pedir.
El contralor en funciones, Jules Hurst, soltó la bomba financiera ante los legisladores, aclarando que la mayoría de ese dineral se fue en municiones. ¿Qué compraron? ¿Misiles con Wi-Fi y suscripción a Netflix? Mientras tanto, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, intentó bajar el tono, diciendo que la cifra es algo menor, pero esquivó las preguntas sobre costos como quien esquiva un spoiler de la última temporada de su serie favorita. Su contraataque fue épico: “¿Qué precio tiene evitar que Irán tenga un arma nuclear?”. Touché, Pete, pero 25,000 millones suena como si estuvieran pagando por un escudo anti-apocalipsis de oro macizo.
Recordemos que todo este drama arrancó con una campaña aérea masiva junto a Israel contra el ejército y líderes iraníes. Desde entonces, el contador no para de girar más rápido que un fidget spinner en manos de un niño hiperactivo. ¿Resultado? Un conflicto que parece un videojuego caro donde cada nivel cuesta un par de millones más.
Así que, mientras el Pentágono sigue gastando como si estuviera en rebajas de Black Friday, nos preguntamos: ¿esto es una guerra o un reality show con explosiones? Si siguen así, pronto pedirán donaciones en Kickstarter para el próximo misil.