Integrantes de la comunidad menonita de Hopelchén sostuvieron una reunión de trabajo con autoridades del gobierno de Campeche, en la que solicitaron la intervención del Gobierno del Estado en una controversia legal que por años ha mantenido en incertidumbre a más de 40 familias, afectadas por el despojo de 500 hectáreas de terrenos en las localidades de Nuevo Progreso y El Porvenir.
En el encuentro, encabezado por el subsecretario de Gobierno, Álvaro Montiel López, y con la participación de representantes de la SEDATU y la SEGOB, los menonitas expusieron que un desalojo ordenado por el Poder Judicial —que aseguran les favorece— ha provocado el cierre de caminos sacacosechas, afectando su producción y economía.
El funcionario estatal señaló que el gobierno encabezado por Layda Sansores está en la mejor disposición de acompañar el proceso como facilitador del diálogo, reconociendo que se trata de un asunto que corresponde a instancias federales y al Poder Judicial.