La presidenta Claudia Sheinbaum dejó muy claro que en México no se acepta el servicio express de agentes extranjeros sin llenar formularios. Luego del operativo en Chihuahua donde murieron agentes de la CIA, Sheinbaum recordó que hay un pequeño detalle llamado Constitución que exige permisos federales antes de que cualquier gobierno extranjero venga a jugar al Rambo. Las autoridades estatales actuaron sin avisar, algo así como organizar una fiesta sin consultar al dueño de la casa.
La mandataria explicó con paciencia que defender la soberanía nacional no es opcional ni depende del color del partido. Todos —gobernadores, alcaldes y hasta el vecino chismoso— deben respetar que México tiene reglas. “Hay algo que no se negocia: eso es la soberanía y los principios”, señaló, en un tono que sugería estar explicando lo obvio por enésima vez.
Sheinbaum aprovechó para recordar tiempos oscuros cuando algunos exmandatarios dejaban operar agentes extranjeros como si México fuera sucursal gringa. “Hay quienes no lo creen, como Calderón”, disparó, mientras subrayaba que su gobierno sí colabora internacionalmente, pero con dignidad y papeles en regla. Mientras tanto, su administración ha desmantelado 2.500 narcolaboratorios, demostrando que la inteligencia mexicana funciona perfectamente sin GPS estadounidense.
La presidenta cerró aclarando que existen políticos que piden intervención directa de Estados Unidos, lo cual —spoiler— contraviene la Constitución. “Aunque no estén de acuerdo, tienen que cumplirlo. Eso se llama estado de derecho”, sentenció, dejando claro que en México se respetan las reglas o se respetan las reglas.