La ministra Lenia Batres reunió su Círculo de Estudio en la Suprema Corte el 23 de mayo de 2026 para diseccionar “La democracia en tiempos de policrisis: los monstruos del fascismo”. El invitado estrella fue el politólogo español Juan Carlos Monedero, quien soltó que la guerra es uno de esos monstruos principales. Entre libros críticos al neoliberalismo y su paso por el gobierno de Chávez, el profesor madrileño nacido en 1963 aportó su receta habitual: más democracia y menos sobresaltos institucionales.
La velada sirvió para recordar que los verdaderos peligros rara vez llegan con bigote y brazo en alto; suelen presentarse como trámites olvidados y artículos que se pisan entre sí. Mientras tanto, la reforma judicial enviada el 20 de mayo pospone la elección hasta 2028 y deja en el aire quién presidirá la Corte a partir del 1 de septiembre de 2027. El artículo 94 habla de rotación cada dos años según votos; el 97 prefiere mandatos de cuatro años sin reelección inmediata. El choque es real, pero parece más un error de copista que una conspiración.
Lenia Batres asumiría el cargo en sustitución de Hugo Aguilar Ortiz. Lejos de alarmarse, la ministra sigue organizando debates sobre fascismo mientras otros se enredan en la gramática constitucional. Al final, los monstruos más persistentes no son los que gritan consignas, sino los que se esconden en párrafos contradictorios. La Corte, por ahora, sigue funcionando.