El encuentro privado entre Carlos Slim, Arturo Elías Ayub y el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz desató un torbellino de especulaciones en redes sociales, como si una reunión de quince minutos pudiera decidir el destino del universo. Sin embargo, la Suprema Corte mantiene su ritmo habitual y la atención pública parece más interesada en el chisme que en los asuntos resueltos.
El 21 de mayo la SCJN celebró una sesión de apenas 22 minutos en la que atendió tres asuntos y fijó un criterio sobre amparos laborales cuando cambia la competencia de las juntas. Seis puntos propuestos por la ministra Lenia Batres fueron retirados a su propia petición. Antes de empezar, Aguilar Ortiz dio la bienvenida en mixteco y español a estudiantes de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, la FES Aragón y la Universidad Humanitas, deseándoles que la jornada aportara a su formación profesional. La brevedad de la sesión fue anunciada con anticipación y el pleno cumplió su agenda sin contratiempos.
Mientras tanto, Slim ocupa el puesto 16 del ranking Forbes con 125.9 mil millones de dólares, primer lugar en México y América Latina. Su trayectoria incluye cuatro años consecutivos como el más rico del planeta entre 2010 y 2013. La fluctuación refleja tanto el movimiento de sus activos como la aparición de nuevas fortunas globales, sin alterar su posición regional dominante.
Al final, la reunión sigue sin declaraciones y las críticas en redes parecen más ruido que sustancia. La Corte sigue trabajando y el empresario conserva su liderazgo local mientras el planeta sigue contando fortunas ajenas.