El Gran Premio de Mónaco de 2022 sigue siendo recordado como el fin de semana en que Sergio “Checo” Pérez convirtió la pista más estrecha del calendario en su patio de recreo personal. Bajo la lluvia y con Red Bull, el piloto mexicano logró una victoria que lo colocó como el quinto latinoamericano en triunfar en el Principado, demostrando que la estrategia y la paciencia pueden superar hasta al clima más caprichoso.
La carrera empezó con una hora de retraso por la tormenta. Tras varias vueltas de reconocimiento sobre asfalto mojado, los comisarios optaron por un inicio en movimiento. Pérez esperó hasta la vuelta 17 para entrar a pits y cambiar a neumáticos intermedios, saliendo segundo detrás de Carlos Sainz. En apenas cuatro giros recortó ocho segundos de ventaja. Cuando Ferrari retrasó el cambio de gomas de Leclerc, Checo aprovechó para adelantar al español y tomar el liderato. El accidente de Mick Schumacher provocó bandera roja y borró su ventaja, pero al reinicio el mexicano mantuvo el control hasta el final, conteniendo los intentos de Sainz sin permitirle usar el DRS.
El festejo incluyó el salto obligatorio a la alberca del equipo en el puerto, aún con el mono de carreras. Las imágenes dieron la vuelta al mundo. Horas después circularon fotos de yates que generaron rumores, pero Pérez asumió el tema con una disculpa pública y siguió celebrando el logro con su equipo y su familia.
Al final, Mónaco quedó marcado como el lugar donde un mexicano demostró que hasta los circuitos más complicados pueden rendirse ante quien llega con la cabeza fría y el timing preciso.