El piloto mexicano Sergio “Checo” Pérez confirmó que vive su etapa más desafiante en la Fórmula 1 tras regresar a la parrilla con Cadillac, luego de su salida de Red Bull Racing en 2024. Durante aparición en Ciudad de México, el tapatío describió su momento actual como el más exigente de su carrera, integrándose a escudería en desarrollo con dinámicas internas completamente nuevas. “Es el reto más grande de mi carrera”, señaló, con tono que sugería estar describiendo misión imposible más que temporada automovilística.
Pérez explicó que, aunque se siente escuchado dentro del equipo, ha enfrentado dificultades para encontrar comodidad en el monoplaza. Básicamente, el auto y él mantienen relación cordial pero distante, como compañeros de departamento que nunca coinciden en horarios. El piloto también mencionó desacuerdos sobre ajustes técnicos que sugiere, confirmando que opinar en Cadillac funciona similar a sugerir cambios en junta laboral: todos asienten educadamente antes de seguir su plan original.
Uno de los principales factores impactando su rendimiento son las modificaciones reglamentarias impulsadas por la FIA, que transformaron comportamiento de los monoplazas. “Es una Fórmula 1 muy diferente a lo que estábamos acostumbrados”, explicó Checo, destacando complejidad del sistema híbrido especialmente en componente eléctrico. El mexicano señaló que todos trabajan para lograr mejor balance y volver a disfrutar lo que les gusta, sugiriendo que actualmente disfrutan tanto como dentista en maratón.
De cara al Gran Premio de Miami, su objetivo es sumar puntos y contribuir al desarrollo de Cadillac, demostrando optimismo profesional mientras navega desafíos técnicos con paciencia diplomática.