La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, enfrenta una situación políticamente complicada debido a su falta de respuesta ante la invitación del Senado de la República para presentarse en relación con el caso CIA. Oscar Cantón, titular de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado, afirmó que ni la gobernadora ni el fiscal han confirmado si acudirán a la reunión de trabajo solicitada por cerca de 40 senadores de diversas fuerzas políticas.
«La gobernadora está en una posición difícil», aseguró el legislador, quien detalló que, de aceptar la invitación, el procedimiento incluiría una exposición inicial por parte de Campos y el fiscal, seguida de interrogantes por parte de los senadores de las comisiones, con el propósito de aclarar las inconsistencias en un caso que lleva más de ocho días generando incertidumbre: inicialmente se admitió la involucración de dos agentes de la Embajada de Estados Unidos, y más tarde se descubrió que pertenecían a la CIA, lo cual el Senado considera una violación evidente a los principios constitucionales y a la Ley de Seguridad Nacional.
Cantón destacó con firmeza que, al ser una invitación y no una comparecencia forzosa, el Senado no tiene la capacidad de imponer sanciones directas a la gobernadora panista. Sin embargo, advirtió que su inasistencia podría derivar en dos repercusiones de gran peso político y jurídico.
En primer lugar, la Fiscalía General de la República podría intervenir de oficio, iniciando una investigación por posibles infracciones a la soberanía nacional y riesgos a la seguridad del país.
En segundo lugar, el Senado podría remitir el asunto a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión para dar inicio a un proceso de juicio político contra la gobernadora de Chihuahua.