El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, confirmó que el próximo viernes 1 de mayo recibirá a representantes de la CNTE con la misma emoción con que uno recibe la factura del dentista. El encuentro promete ser tan cordial como una reunión de vecinos discutiendo quién rayó el coche del 4B, especialmente porque los maestros amenazan con arruinar la fiesta del Mundial 2026 si no les cumplen sus peticiones.
“Los voy a recibir junto con la secretaria de Gobernación”, declaró Delgado con la serenidad de quien ha negociado mil veces y sabe que siempre termina firmando algo. “Siempre les hemos dicho que no hay necesidad de este tipo de expresiones”, agregó, como quien le pide a un niño que deje de gritar en el súper mientras él mismo revisa tranquilamente qué más hace falta para la despensa. El gobierno mantiene su postura: puertas abiertas, café caliente y disposición al diálogo, porque al final del día, nadie quiere que el Mundial se convierta en el escenario de una batalla campal entre turistas desconcertados y maestros exigiendo pensiones dignas.
La CNTE, mientras tanto, prepara su pliego petitorio con más demandas que lista de bodas millennial: abrogación de la Ley del ISSSTE, eliminación de Afores, aumento salarial del 100% y hasta la reinstalación de maestros cesados. Todo esto mientras prometen un paro nacional justo cuando México debería estar luciendo sus mejores galas ante el mundo. Los especialistas advierten que esto podría afectar la derrama económica de 10 mil millones de dólares, pero Delgado ya tiene su plan B: atender, escuchar y resolver, porque al final, nadie quiere que la inauguración del Mundial pase a la historia como “El día que México eligió las pensiones sobre Messi”.