¡Agárrense, patinadores eléctricos, que la ley se sube a la pista! A partir del 1 de julio de 2026, circular por la Ciudad de México en un monopatín o moto eléctrica sin placas será como andar en un caballo salvaje en el Viejo Oeste: pura rebeldía con consecuencias. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, con la firmeza de un sheriff del asfalto, impulsó reformas al Reglamento de Tránsito y a la Ley de Movilidad para que estos chiches eléctricos tengan matrícula, o enfrenten multas desde septiembre de 2026.
No todos los vehículos eléctricos son iguales en este corral. Los Vehículos Motorizados Eléctricos Personales (Vemepe), esos que van a más de 25 km/h con motores de 250 watts a 1 kilowatt, necesitan placas, Distintivo de Movilidad Eléctrica (DME) y casco, o no pasarán ni la esquina. Luego están los Vehículos Eléctricos Personales (VEP), más lentitos, con máximo 25 km/h y 35 kg de peso, que solo piden DME y casco. ¿Bicis eléctricas? Si no pasan de 250 watts, solo necesitan un holograma para rodar por ciclovías sin parecer sospechosos.
Los dueños de estos juguetes tienen del 1 de julio al 20 de noviembre de 2026 para registrar sus naves y evitar el látigo de la ley. La Consejería Jurídica ya está avisando: “Infórmense, que no queremos dramas en el pavimento”. Brugada y su equipo, con módulos de atención listos, demuestran que en la CDMX no hay caos ni para los patinetes.
Así que, hipsters del monopatín, saquen sus placas o prepárense para ser los forajidos del futuro. México pone orden hasta en las ruedas más pequeñas, porque aquí, ¡hasta el tráfico eléctrico se doma con estilo!