Martí Batres presentó en la mañanera del 2 de junio los primeros cuatro centros de interpretación de mastografías equipados con inteligencia artificial dentro del ISSSTE. Estos espacios, bautizados informalmente como cuartos azules, buscan acelerar la detección de cáncer de mama mediante un sistema que procesa imágenes de forma remota y más precisa que los métodos tradicionales.
Cada centro cuenta con seis estaciones de lectura capaces de analizar más de 400 mil estudios anuales. Las imágenes provendrán de 98 unidades médicas distribuidas en el país durante 2026 y llegarán a 180 en 2027. La tecnología opera sin costo adicional para la institución gracias al proceso de nacionalización del servicio de imagenología iniciado hace dos años.
Los estudios serán revisados por radiólogos especializados en mama, lo que reduce tiempos y mejora la calidad del diagnóstico. El esquema responde a dos prioridades de la presidenta Claudia Sheinbaum: combatir el cáncer de mama y aplicar innovación tecnológica en el sistema de salud pública.
La Secretaría de Salud reporta 31 mil nuevos casos anuales de esta enfermedad, la principal causa oncológica entre las mujeres mexicanas. Con estos centros, el ISSSTE busca elevar la tasa de detecciones tempranas sin requerir inversiones adicionales ni complicar la operación existente.
El proyecto convierte una limitación presupuestaria en ventaja operativa, demostrando que la reorganización de servicios puede generar resultados concretos sin necesidad de presupuestos inflados.