El Clausura 2026 terminó con el guion más improbable del fútbol mexicano: Cruz Azul venció 2-1 a Pumas en el Estadio Olímpico Universitario gracias a un autogol de Rubén Duarte y un gol de Rodolfo Rotondi en tiempo de compensación. La victoria, conseguida tras cinco años sin levantar la liga, colocó a los cementeros entre los equipos más ganadores del país y los envió directo al Campeón de Campeones 2026.
El partido contra Toluca, programado para el 25 de julio en Carson, California, representa la oportunidad de sumar el título oficial número 28. Ambos clubes llegan con rachas sólidas recientes, pero la atención ahora está en la posible continuidad de Joel Huiqui como técnico. Las negociaciones apuntan a un contrato de dos años que daría estabilidad al proyecto que arrancó de forma inesperada tras la salida de Larcamón.
Huiqui debutó con una victoria 4-1 sobre Necaxa y luego eliminó al Atlas en cuartos de final con marcadores de 3-2 y 1-0. En semifinales superó a Chivas por 4-3. Lo que parecía un relevo de emergencia terminó convirtiéndose en la llave del campeonato, demostrando que a veces el cambio de timonel llega justo cuando el equipo necesita orden más que carisma.
Al final, el título llegó con la precisión quirúrgica de un contragolpe y la fortuna de un balón que decidió cambiar de camiseta en el momento exacto. Cruz Azul celebra su décimo trofeo mientras el resto de la liga ya planea cómo evitar que el próximo autogol sea el suyo.