A una semana del arranque de la Copa Mundial FIFA 2026, Gabriela Cuevas apareció en Palacio Nacional para anunciar que el país ha cumplido todos los requisitos de la FIFA, con algunas renegociaciones incluidas. El mensaje fue claro: México no solo está listo, sino que lleva ventaja en la organización del torneo.
Los trabajos se concentraron en dos ejes principales, aunque los detalles quedaron en reserva. Mientras tanto, los procesos de visas avanzan y las selecciones ya preparan su llegada. Cuevas destacó que el equipo responsable mantiene un ritmo constante, como un mecánico que revisa el motor antes de que el coche salga a pista. En los aeropuertos de Guadalajara, Monterrey, Cancún, el AIFA y el AICM se realizaron simulacros migratorios que ya fueron probados durante el repechaje de marzo, logrando tiempos de entre 15 y 25 minutos por persona.
Además, se capacitó a 12,625 voluntarios y se mejoraron sus condiciones laborales. En materia fiscal, el gobierno renegoció los beneficios originalmente planteados para una década y los redujo a solo un año, limitándolos exclusivamente a actividades del Mundial.
Cuevas concluyó que el compromiso está cumplido con transparencia. El Mundial no será un experimento de último minuto, sino el resultado de una planeación que ya pasó todas las revisiones.