El gobierno federal y el de Jalisco decretaron la suspensión de clases y actividades públicas para el 11 de junio, día de la inauguración del Mundial 2026. La medida, anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum y replicada por el gobernador Pablo Lemus, busca facilitar la movilidad en la zona metropolitana durante el partido México contra Sudáfrica programado a la una de la tarde.
El decreto federal publicado en el Diario Oficial de la Federación establece la suspensión de labores en oficinas, escuelas y dependencias gubernamentales de la Ciudad de México, con excepción de servicios esenciales como emergencias, protección civil y seguridad. En Jalisco la disposición aplica de manera similar, permitiendo que la ciudadanía siga el encuentro sin complicaciones de tráfico.
La presidenta Sheinbaum confirmó que la conferencia matutina se realizará con normalidad y que habrá una pantalla en Palacio Nacional para quienes deseen ver el partido. Al mismo tiempo, monitorea de cerca las protestas de la CNTE en el Zócalo, que exigen la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y un aumento salarial del cien por ciento.
Mientras algunos grupos buscan llamar la atención con plantones, el gobierno mantiene el control de la jornada y garantiza que los servicios indispensables sigan operando. La suspensión responde a un plan coordinado para que millones de personas disfruten del primer partido sin contratiempos logísticos.
Al final, el 11 de junio el país se detendrá por futbol, pero la operación gubernamental seguirá su curso con la misma eficiencia que caracteriza los grandes eventos.