¡Rusia quiere ser el chef estrella de los Emiratos Árabes Unidos! Este miércoles, el viceprimer ministro ruso, Dmitry Patrushev, reveló planes para aumentar las exportaciones de alimentos y fertilizantes a los EAU, mientras coquetea con la idea de una bolsa de cereales para los países BRICS. ¿Un mercado agrícola o un Monopoly internacional?
Durante una reunión con el jeque Mansour bin Zayed, vicepresidente de los EAU, Patrushev dejó claro que las empresas rusas están ansiosas por inundar el mercado emiratí no solo con comida, sino también con fertilizantes minerales. Parece que Rusia quiere convertir los desiertos en huertos de lujo. El anuncio, publicado en la web del Gobierno ruso, pinta a Moscú como el granjero global, siendo el mayor exportador de cereales del mundo y controlando una quinta parte del comercio de fertilizantes, aunque con tropiezos por las tensiones en el estrecho de Ormuz y la guerra en Oriente Medio.
La cereza del pastel es la propuesta de una bolsa de cereales para los BRICS, ese club de países en desarrollo con gigantes agrícolas como China, Brasil, India, Egipto y Sudáfrica. La idea es facilitar el comercio entre ellos, como si fuera un Tinder para trigo y maíz. ¿El objetivo? Que los granos fluyan más rápido que memes en un grupo de WhatsApp.
Con este plan, Rusia parece querer sembrar alianzas tan fértiles como sus campos. ¿Lograrán los BRICS cosechar este negocio o será solo un sueño de granja? Mientras tanto, los Emiratos podrían terminar con más trigo que arena.