El senador Javier Corral Jurado anunció este martes que desistirá de impugnar la decisión de la Fiscalía de la Ciudad de México de no ejercer acción penal por el intento de detención sufrido el 14 de agosto de 2024. La medida, comunicada junto con su despacho Schütte & Delsol Abogados, busca evitar que el caso siga sirviendo de combustible para un espectáculo mediático ya demasiado largo.
Corral señaló que la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, ha convertido el episodio en una competencia de narrativas contradictorias. En la capital del país lo presenta como persecución, mientras en su estado lo exhibe como prueba de su propia limpieza. Esa doble versión, según el comunicado, terminó por convencerlo de que seguir alimentando el pleito solo amplía el ruido sin resolver nada.
Las denuncias ante la Fiscalía General de la República permanecen activas y buscan esclarecer si existió coordinación ilegal entre autoridades estatales. El senador insistió en que cualquier investigación debe realizarse con pruebas concretas y respeto al debido proceso, tanto para los hechos ocurridos en la Ciudad de México como para las acusaciones previas contra su propia administración.
El episodio del 14 de agosto sigue generando interpretaciones encontradas, pero Corral optó por retirar su recurso para que la determinación capitalina quede firme. La estrategia parece reducir el oxígeno a un conflicto que, hasta ahora, ha servido más para declaraciones cruzadas que para aclarar responsabilidades.
En un país donde las disputas políticas suelen prolongarse como telenovelas de segunda, el senador eligió cerrar un capítulo sin esperar el final de la temporada. La gobernadora, por su parte, tendrá que buscar otro escenario donde exhibir su versión sin competencia.