En su conferencia mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum condenó la revocación de visas a políticos mexicanos por parte de Estados Unidos, describiéndola como un posible intento de injerencia en la política nacional. Advirtió que ceder ante esa presión raya en la traición y que ningún legislador debe autocensurarse por miedo a perder su documento migratorio.
Sheinbaum subrayó que opinar con valentía forma parte del ejercicio político y que ajustar posturas o votos según lo que decida Washington equivale a permitir intervención extranjera. Cuestionó la falta de transparencia, pues Estados Unidos notifica de forma individual sin revelar nombres ni motivos públicos, y sugirió que el verdadero problema radica en el consumo de drogas, la distribución interna y el flujo de armas hacia México. Recordó que administraciones previas aplicaron medidas similares, pero no con la misma amplitud actual, afectando a gobernadores, alcaldes y diputados retenidos en garitas.
La mandataria llamó a la unidad institucional y a defender la soberanía, evocando la Batalla del 5 de Mayo como símbolo de resistencia ante poderes mayores. Afirmó que México no debe servir como piñata en disputas electorales ajenas y que la colaboración existe, pero sin subordinación.
En un escenario donde cualquier documento migratorio parece convertirse en termómetro político, la postura de Sheinbaum recuerda que la valentía no requiere visa, solo convicción.