A tres semanas del inicio del Mundial 2026, Son Heung-Min ya anticipa el duelo entre Corea del Sur y México en la fase de grupos. El delantero del Los Angeles FC recordó su conexión especial con la afición mexicana desde Rusia 2018, cuando su gol ante Alemania ayudó indirectamente al Tri a avanzar a octavos de final. Ese momento generó un cariño que el propio Son ha mantenido a través de un amistoso disputado el año pasado en Nashville.
En entrevista con USA Today Sports, el surcoreano aseguró que existe respeto mutuo entre ambos equipos y que valora el afecto recibido de los seguidores mexicanos. Sin embargo, reconoció que esa relación podría transformarse temporalmente en el Estadio Guadalajara, donde la altitud añade un factor extra de dificultad para su selección. “Cuando nos enfrentemos probablemente me odien de nuevo, pero lo entenderé perfectamente”, declaró Son, consciente de que marcarle al Tri lo convertiría otra vez en el antagonista favorito de la grada.
El jugador destacó que el encuentro representará un reto importante por las condiciones del estadio y el apoyo local. Elogió también el nivel del equipo dirigido por Javier Aguirre y aseguró que Corea del Sur llegará con la intención de competir al máximo. La altitud en Guadalajara, según Son, obliga a prepararse con especial atención para evitar que el cansancio decida el resultado antes de tiempo.
El delantero surcoreano parece aceptar que el fútbol tiene estas paradojas donde el cariño puede convertirse en silbidos en cuestión de noventa minutos. Mientras tanto, la afición mexicana ya afina su repertorio para recibirlo con la misma intensidad que en encuentros anteriores, lista para defender su casa con todo el ruido posible.