¿Pensabas que el drama de los aranceles era cosa del pasado? Pues no, amigo, Donald Trump vuelve a la carga con su plan de subir los gravámenes a los autos de la Unión Europea del 15% al 25% la próxima semana. Según Jamieson Greer, representante comercial de EE. UU., esto no es un chiste, aunque suene como uno malo de bar.
Greer se comunicó este fin de semana con funcionarios europeos y alemanes para “explicarles” por qué Washington está apretando las tuercas. En una entrevista con CNBC, soltó que Trump va en serio y que esto es parte de un “acuerdo”, aunque nadie parece estar de acuerdo con qué significa eso. ¿Negociación o pataleta permanente? Parece más bien un reality show donde todos pierden. Mientras, la Comisión Europea niega haber incumplido el pacto del verano pasado y amenaza con contraatacar si EE. UU. rompe las reglas.
Por si fuera poco, el anuncio de Trump llega en medio de tensiones por la guerra en Irán y la negativa europea a mandar buques al estrecho de Ormuz. Como cereza del pastel, la Casa Blanca planea retirar 5,000 soldados de Alemania tras las críticas del canciller Friedrich Merz, quien dijo que Washington está siendo “humillado” por Irán en las negociaciones de Oriente Medio. ¿Coincidencia? Más bien parece un guion de telenovela barata.
En resumen, este lío de aranceles y tropas parece una partida de ajedrez donde Trump juega con piezas de Monopoly. ¿Logrará su estrategia o solo enfurecerá más a sus aliados? Esto está más enredado que un cable de audífonos en el bolsillo.