Los secretarios de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco, y de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvieron este lunes una llamada de trabajo para profundizar en la agenda bilateral. Según el Departamento de Estado, la conversación resultó productiva y permitió avanzar en temas de interés común, como la contención de flujos migratorios irregulares, la lucha contra el tráfico de fentanilo y otras drogas ilícitas, además de acciones para desmantelar organizaciones criminales transnacionales.
La Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana informó que el diálogo transcurrió en un ambiente cordial y respetuoso, con énfasis en el fortalecimiento de la relación entre ambos países. Durante la charla, Velasco y Rubio coincidieron en la necesidad de mantener una coordinación estrecha en seguridad, migración y comercio, áreas consideradas prioritarias para las dos naciones.
El encuentro telefónico se produce en un contexto de creciente presión sobre el control de fronteras y el combate al narcotráfico, donde ambos gobiernos buscan mostrar avances concretos sin alterar el tono diplomático habitual. La llamada no incluyó anuncios de nuevas medidas inmediatas, pero sirvió para reafirmar compromisos ya existentes y explorar posibles mecanismos de cooperación más eficientes.
Al final, las llamadas entre cancilleres parecen funcionar como rituales de cortesía que permiten a ambos lados registrar puntos en común mientras los problemas reales siguen avanzando a su propio ritmo.