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Nacional

México Desata una Lluvia de Sombreros y Récords en el Azteca del 2026

12/06, 08:18:59, 1.png

El Estadio Ciudad de México decidió que un simple partido inaugural no bastaba y convirtió el jueves 11 de junio en un desfile de primeras veces digno de un guion de película de los hermanos Coen. Con 80,824 almas gritando como si acabaran de inventar el mole, el Tri despachó 2-0 a Sudáfrica mientras el cielo se llenaba de sombreros charros de cartón que caían como confeti fiscal.

Shakira, Burna Boy, J Balvin y Andrea Bocelli armaron una ceremonia de quince minutos que mezcló danzas ancestrales con himnos modernos, todo antes de que el árbitro brasileño Wilton Sampaio repartiera tres tarjetas rojas como si fueran postales navideñas. Sudáfrica se quedó con nueve jugadores; México, con diez. Aun así, Julián Quiñones abrió el marcador al minuto nueve y Raúl Jiménez cerró la cuenta al 67, rompiendo una racha de casi un siglo sin victorias en aperturas mundialistas.

El encuentro acumuló ocho marcas históricas: primer gol del nuevo formato de 48 selecciones, primer mexicano menor de 19 años en un Mundial, primer arquero en seis Copas del Mundo aunque no jugara un minuto. Ningún otro estadio había albergado tres inauguraciones. El rival, además, era el mismo de 2010, dieciséis años después, como si el calendario tuviera sentido del humor.

El joven Gilberto Mora, de 17 años, entró a recibir una ovación que hizo temblar el viejo coloso. Mientras tanto, los 52 jugadores de ambas selecciones cantaron juntos sus himnos, algo nunca visto. El resultado fue secundario: México demostró que, cuando decide romper récords, lo hace con sombreros voladores y precisión quirúrgica.

Al final, el Azteca solo confirmó lo que ya sabíamos: cuando el Tri se pone serio, la historia tiene que sentarse a tomar notas.