La presidenta Claudia Sheinbaum abrió su mañanera del 18 de junio con espíritu mundialista y confirmó que seguiría el partido México-Corea del Sur desde Palacio Nacional. El encuentro, programado a las 19:00 horas en el Estadio Akron de Guadalajara, enfrenta a dos equipos con tres puntos tras sus victorias inaugurales: el Tri goleó 2-0 a Sudáfrica y los surcoreanos remontaron 2-1 ante República Checa. El ganador podría asegurar su pase anticipado a los dieciseisavos de final.
Durante la conferencia, Sheinbaum respondió con calma a las preguntas sobre el lugar ideal para ver el duelo. Rechazó la idea del Ángel de la Independencia por falta de pantalla y descartó invitar a los reporteros al palacio al recordar que el horario era vespertino. En su lugar, propuso una quiniela oficial entre los presentes. La mayoría apostó por la victoria mexicana y sugirió marcadores como 2-1, 2-0 o 3-1. Como incentivo, anunció balones de premio gestionados por Belmont. La dinámica generó risas mientras la mandataria mantenía el control del orden del día antes de pasar a los temas programados.
El partido revive la hermandad absurda nacida en Rusia 2018, cuando el grito “Coreano, hermano, ya eres mexicano” celebró la eliminación de Alemania. Ahora Guadalajara prepara Fan Fests y bailes masivos de Gangnam Style, mientras la defensa mexicana ajusta su esquema por la baja de César Montes y Edson Álvarez se perfila en la zaga. Raúl Jiménez y Julián Quiñones cargan con la responsabilidad ofensiva en un duelo que el historial equilibra: ocho triunfos mexicanos, siete coreanos y tres empates en 18 enfrentamientos.
Al final, la quiniela presidencial demostró que el verdadero pronóstico ya estaba decidido en Palacio Nacional antes de que el balón rodara.