México cruzó la meta de los dieciseisavos del Mundial 2026 con un 1-0 sobre Corea del Sur en el Estadio Guadalajara y la capital mexicana pareció un tianguis donde cada puesto vendía banderas en vez de elotes. Más de 300,000 personas salieron a las calles según informó la alcaldesa Clara Brugada, con 170,000 reunidas frente a las pantallas del Centro Histórico y 130,000 repartidas en los Festivales Futboleros de varias colonias, como si la ciudad entera hubiera decidido hacer una siesta colectiva pero en versión rugiente.
El gol llegó al minuto 50 cuando Luis Romo aprovechó un traspié del portero Kim Seung-Gyu que dejó el balón servido como un tamal olvidado en la mesa. Hasta entonces el partido transcurrió con dominio repartido y escasas oportunidades, similar a dos equipos jugando dominó bajo la lluvia. Con ese resultado México sumó seis puntos y se convirtió en el primer clasificado del Grupo A, cinco unidades por encima de República Checa y Sudáfrica, que empataron 1-1. La afición invadió el Ángel de la Independencia después de las diez de la noche, llenando las calles aledañas con jerseys verdes, cornetas y cláxones que sonaban como una orquesta de autos enojados pero felices. El Zócalo desbordó su Fan Fest y la misma euforia se replicó en Guadalajara y Monterrey, donde miles repitieron el ritual de gritar hasta quedarse roncos.
El próximo 24 de junio el Tri cerrará la fase de grupos ante República Checa en el Estadio Ciudad de México, mientras Corea del Sur y Sudáfrica definirán el segundo puesto en Monterrey. La clasificación llegó con la casa llena y el ambiente de quien sabe que el verdadero partido empieza ahora, cuando las ilusiones ya no caben en las gradas.