ÚLTIMA HORA
INEA proclama a Zacatecas libre de analfabetismoAvanza rescate del lago de Pátzcuaro con intervención de 79 manantiales: BedollaPuebla congrega a 3 mil charros como sede de la charrería nacionalDelfina preside el consejo mexiquense del maízProyecto de Milena Quiroga se fortalece con apoyo de líderes sociales en ComandúCancelación del contrato de 40 mil mdp de Bonilla desató venganza contra Marina del Pilar.Baja California y Federación refuerzan prevención ante fenómenos meteorológicosCruz Pérez Cuéllar advierte contra la complacencia y la división en Chihuahua para desbancar al PANINEA proclama a Zacatecas libre de analfabetismoAvanza rescate del lago de Pátzcuaro con intervención de 79 manantiales: BedollaPuebla congrega a 3 mil charros como sede de la charrería nacionalDelfina preside el consejo mexiquense del maízProyecto de Milena Quiroga se fortalece con apoyo de líderes sociales en ComandúCancelación del contrato de 40 mil mdp de Bonilla desató venganza contra Marina del Pilar.Baja California y Federación refuerzan prevención ante fenómenos meteorológicosCruz Pérez Cuéllar advierte contra la complacencia y la división en Chihuahua para desbancar al PAN
Internacional

Kim Jong Un exige más bombas nucleares porque “sin arsenal no hay soberanía que valga”: el dictador se apunta al club de los que coleccionan misiles como cromos

23/06, 10:19:49, 3.png

El líder norcoreano Kim Jong Un ha presidido una reunión del Partido del Trabajo y ha dejado claro que Corea del Norte necesita ampliar su arsenal nuclear para plantar cara a Estados Unidos y Corea del Sur, a los que acusa de celebrar reuniones secretas para atacarlos con “elementos nucleares”. Según él, tener armas atómicas es como tener el mando a distancia de la soberanía: sin ellas, te quedas sin canal y sin respeto.

Kim ha explicado que ejercer como país nuclear es la forma más sensata de enfrentarse a un mundo “impredecible”, frase que suena a excusa de adolescente que llega tarde a casa. Ha pedido planes más amplios, innovadores y alentadores basados en la tecnología nuclear, como si estuviera organizando una feria de muestras donde el producto estrella fueran ojivas en lugar de electrodomésticos.

El dirigente ha criticado que Washington y Seúl ya hayan celebrado seis rondas de reuniones para diseñar escenarios de guerra nuclear, incluyendo “modos de guerra, secuencias de misiones y ejercicios”. En Pyongyang lo ven como prueba de intenciones criminales, algo así como pillar a los vecinos planeando una barbacoa nuclear en tu jardín. Por eso, el partido ha decidido acelerar la construcción de un crucero estratégico de misiles guiados de 10.000 toneladas, un barco tan grande que podría usarse para transportar todo el arroz del país… o para disparar misiles mientras suena música militar de fondo.

Kim ha insistido en que hay que fortalecer las fuerzas nucleares como eje de la disuasión y ejercer plenamente la posición de Estado con armas nucleares. Traducido al lenguaje de la calle: si no tienes misiles, no eres nadie en el barrio. Corea del Sur sigue siendo considerada una nación hostil, y la alianza con Estados Unidos se ve como una traición comparable a prestarle el coche a un cuñado que luego lo devuelve rayado.

Al final, todo se reduce a la misma lógica de siempre: más bombas, más poder, más paranoia. Porque, como dice el refrán actualizado en Pyongyang, “quien tiene el botón nuclear más grande, duerme más tranquilo… aunque sea sobre un colchón de misiles”.