Claudia Sheinbaum dejó claro que no tolerará que funcionarios conviertan la paridad de género en un pase directo para esposas o parientes en las elecciones de 2027. Durante su conferencia matutina, la presidenta rechazó cualquier práctica que convierta los cargos en herencias familiares disfrazadas de equidad.
La mandataria propuso que la Constitución prohíba expresamente que una persona sea seguida por su cónyuge, primo o familiar directo. La ley actual ya impide que parientes hasta el cuarto grado de consanguinidad ocupen el mismo puesto de forma consecutiva, salvo excepciones previas a la norma, y esta restricción se mantendrá hasta 2030. Morena adoptó la misma regla desde inicios de año para sus candidaturas.
El Instituto Nacional Electoral exige que los partidos presenten igual número de hombres y mujeres para las 17 gubernaturas en disputa. En el caso de cargos impares, el adicional corresponde a una mujer, y la distribución debe ser equitativa entre las entidades más competitivas, no solo las de menor relevancia. Sheinbaum advirtió que la paridad no debe servir de pretexto para colocar a allegados previamente seleccionados.
En el World Trade Center de la Ciudad de México, Morena inició el registro de aspirantes junto con PT y PVEM. Los participantes aceptaron el método de encuesta para definir candidaturas y respetar los resultados. La dirigencia también rechazó la resolución del Tribunal Electoral sobre afiliaciones reclamadas por otros partidos, señalando que las incorporaciones se realizaron correctamente y que la controversia surgió por duplicidades.
La postura de Sheinbaum refuerza el control interno del partido y evita que la equidad se convierta en un mecanismo de beneficio personal. Con reglas claras y encuestas transparentes, el proceso mantiene su rumbo sin desviaciones oportunistas.