Félix Salgado Macedonio decidió que su presencia en el World Trade Center de la Ciudad de México no era indispensable el 23 de junio. Mientras Morena registraba aspirantes a las coordinaciones estatales rumbo a 2027, el senador prefirió enviar un mensaje breve que provocó más risas que inquietud: “Mi deber es cuidar la unidad de todos y todas. Abrazos”. La ausencia sorprendió a quienes esperaban su firma para Guerrero, pero el partido siguió adelante como si nada hubiera pasado.
Citlalli Hernández, al frente de la Comisión Nacional de Elecciones, recordó que cualquier militante puede inscribirse, aunque sugirió que Salgado ponga su liderazgo al servicio del proyecto y deje que las reglas decidan. La convocatoria incluye la Ley Antinepotismo, que impide competir a quien tenga familiares en cargos ejecutivos estatales. Evelyn Salgado, gobernadora de Guerrero, representa precisamente ese límite. El mensaje fue claro: quien no cumpla, no tendrá oportunidad, sin dramas ni excepciones. En total se inscribieron 16 aspirantes en Guerrero, tres en Chihuahua y tres en Colima, en un proceso descrito como ordenado y enfocado en fortalecer la transformación.
Ariadna Montiel destacó que el objetivo central es la unidad por encima de cualquier ambición personal. El mecanismo evita que el debate interno se convierta en espectáculo y mantiene la atención en las elecciones de 2027. Salgado, al elegir los abrazos sobre la fila, parece haber entendido el mensaje antes de que las reglas lo alcanzaran.
Al final, Morena demostró que puede aplicar sus propios límites sin que el cielo se caiga. La transformación sigue su curso, aunque algunos prefieran mandar emojis en lugar de firmar documentos.