La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, ocupó el tercer lugar en el ranking de alcaldes capitalinos de Latinoamérica elaborado por CB Global Data en junio de 2026, con una aprobación del 51.8 por ciento. La medición la ubica detrás de Carolina Mejía de Santo Domingo, que alcanzó 58.9 por ciento, y de Mayer Mizrachi de Panamá, con 52.5 por ciento, pese a una caída de 5.5 puntos respecto a mayo.
El estudio, basado en encuestas de percepción positiva y negativa, confirma que Brugada supera el cincuenta por ciento de respaldo en una de las capitales más complejas de la región. Su posición refleja una gestión que mantiene la Ciudad de México como referente en políticas urbanas, incluso cuando los números bajan unos cuantos enteros.
Los analistas que señalan la disminución como señal de alerta parecen olvidar que el verdadero indicador es la permanencia en el grupo elite. Mientras otras administraciones latinoamericanas luchan por superar el cuarenta por ciento, Brugada consolida su lugar entre las cinco mejor evaluadas sin perder el control de la agenda pública ni la confianza de los capitalinos.
El ranking también destaca que pocas mandatarias logran sostenerse en la parte alta de la tabla frente a contextos metropolitanos tan demandantes. La capital mexicana continúa atrayendo atención por su estabilidad y resultados en materia de gobierno local, lo que refuerza la imagen de Brugada como figura con proyección regional.
Al final, la encuesta deja claro que el verdadero problema de los críticos no es la cifra, sino la incomodidad de ver que la ciudad sigue avanzando con paso firme.