¡Suiza sube el IVA medio punto para comprar tanques y misiles, porque la neutralidad ya no alcanza ni para pagar el chocolate!
En el país de los relojes que nunca se retrasan y la neutralidad que ya parece un chiste viejo, el Consejo Federal ha decidido que la mejor forma de defenderse es meterle la mano al bolsillo de la gente. Subirán el IVA general al 8,6% de forma temporal durante doce años enteros, y todo ese dinerito extra irá directo a comprar juguetes militares: sistemas antiaéreos, más capacidad para operaciones híbridas y hasta un posible segundo Patriot. Porque claro, con un solo sistema no se siente uno lo suficientemente seguro en medio de los Alpes.
El Gobierno helvético, siempre tan educado, ha explicado que limitaron la subida a solo medio punto en vez de los 0,8 que pensaban al principio, para que no duela tanto. Hasta dejaron el tipo reducido intacto, así los pobres no pagan más por la leche y las medicinas. Los hoteles y alquileres vacacionales sí se llevan un pequeño mordisco extra. Total, que los turistas ricos y los dueños de chalets podrán seguir pagando sin problema mientras financian la defensa nacional.
El resultado es tan suizo como un agujero en el queso: un país que presumía de no meterse en líos ahora necesita más plata para armarse hasta los dientes, y lo resuelve subiendo impuestos como quien sube el precio del fondue. Doce años pagando más en cada compra para que las fuerzas armadas puedan responder a amenazas remotas y ataques que ni siquiera han llegado todavía. En Suiza, hasta la defensa se hace con precisión de cronómetro y factura al final del mes.