Sudáfrica venció 1-0 a Corea del Sur en el Estadio Monterrey y logró por primera vez en su historia clasificar a la fase eliminatoria de un Mundial. El gol de Thapelo Maseko al minuto 67 bastó para que Bafana Bafana se convirtiera en uno de los 32 mejores equipos del torneo, ante más de 45,000 espectadores que vivieron la hazaña como si hubieran ganado la lotería con un solo número.
El partido transcurrió con Corea del Sur controlando el balón en la primera mitad, pero sin ideas frente a una defensa sudafricana que parecía construida con ladrillos y paciencia. Maseko recibió el balón, eludió a dos rivales y definió cruzado para romper el cero. En el segundo tiempo, Sudáfrica mantuvo más del 55 por ciento de posesión y el portero Ronwen Williams evitó dos remates coreanos en los minutos finales, mientras el árbitro añadía cinco de compensación sin que llegara el empate.
El técnico sudafricano celebró el avance como el resultado de trabajo y disciplina, sin exagerar el dramatismo. El próximo rival será Canadá en dieciseisavos. En la plaza principal de Monterrey, la comunidad sudafricana organizó una fiesta espontánea que mezcló cánticos, banderas y gente que apenas entendía el idioma pero sí entendía la euforia. El hecho marca un cambio para el fútbol africano, donde miles de jóvenes ahora verán que es posible avanzar más allá de la fase de grupos con esfuerzo y un poco de suerte bien administrada.
La clasificación confirma que los torneos grandes siguen escribiendo historias inesperadas, incluso cuando el gol llega desde un desborde individual y no desde un guion predecible.