La Selección Mexicana firmó una noche histórica en el Estadio Ciudad de México al golear a Chequia y cerrar la fase de grupos del Mundial 2026 con tres victorias, cero goles recibidos y seis a favor. Más de 70 mil aficionados presenciaron un dominio que convirtió el marcador en una ecuación impecable y llevó al Tri a liderar el Grupo A con paso que nadie había visto antes en Copas del Mundo.
Christian Martinoli celebró los números como si México hubiera resuelto un examen de matemáticas avanzadas sin copiar. David Faitelson reconoció la ronda perfecta, aunque recordó que algunos minutos bajo la batuta de Gilberto Mora fueron de los mejores del torneo. José Ramón Fernández bautizó al mediocampista de 17 años como la joya nacional, destacando su personalidad, pases de élite y madurez que parecía de veterano. Javier Alarcón llamó al momento una felicidad total y justa, mientras Ricardo Ferretti elogió también a Roberto Alvarado y describió a Mora como un niño de oro que maneja el balón con categoría de experimentado.
El avance a dieciseisavos llega con cifras que ningún equipo mexicano había firmado en una justa mundialista. Ahora el verdadero reto empieza, porque los rivales ya no permitirán ecuaciones tan sencillas y la afición espera que el dominio se repita cuando las eliminatorias exijan más que números impecables.
La hinchada celebra hoy sabiendo que mañana llegará la prueba real, donde los goles ya no se reparten como en un examen sin sorpresas.