ÚLTIMA HORA
F1 paddock becomes amateur detective squad during Hungarian GPArriola nombra presidente a un ex becario y la Liga MX se pone traje de oficinaLozano busca regreso a Liga MX y los clubes responden como si vendiera autos usadosIA y apuestas declaran a Samy Rivers favorita antes de subir al ringTrump amenaza con aranceles a la lechuga y México responde con microscopios y pacienciaBrugada resalta reducción del 64% en delitos de alto impactoSolo Azucena Cisneros lo logró: Ecatepec sale del top 10 de inseguridadCruz Pérez Cuellar desmiente cancelación de su visaF1 paddock becomes amateur detective squad during Hungarian GPArriola nombra presidente a un ex becario y la Liga MX se pone traje de oficinaLozano busca regreso a Liga MX y los clubes responden como si vendiera autos usadosIA y apuestas declaran a Samy Rivers favorita antes de subir al ringTrump amenaza con aranceles a la lechuga y México responde con microscopios y pacienciaBrugada resalta reducción del 64% en delitos de alto impactoSolo Azucena Cisneros lo logró: Ecatepec sale del top 10 de inseguridadCruz Pérez Cuellar desmiente cancelación de su visa
Internacional

¡Terremoto en Venezuela y la ONU Llegando con Más Tuíteres que Ayuda Real!

25/06, 11:45:59, 2.png

Resulta que mientras Venezuela tiembla como un flan mal cuajado, el subsecretario de la ONU, Tom Fletcher, ha salido a pedir “colaboración internacional” como si estuviera organizando una paella gigante. Su equipo en Caracas ya está hablando con Delcy Rodríguez, la presidenta encargada, para ver qué se necesita. O sea, que primero hay que hacer una reunión, luego otra, y si hay suerte, igual mandan una manta antes de que salga el sol del año que viene.

Fletcher presume de estar en “estrecho contacto” con Gianluca Rampolla para garantizar una respuesta “completa y urgente”. Traducción al español de la calle: van a mandar correos, vídeos de solidaridad y algún que otro emoji de manos juntas. Mientras tanto, llegan mensajes de Volker Turk, Carl Skau y Barham Salí, todos con la misma cara de pena institucional: “Estamos apesadumbrados”, “totalmente movilizados”, “listos para apoyar”. Es como si ocho tíos en traje te dijeran al mismo tiempo que te van a ayudar y al final te dejan el recado de que “llames a otro número”.

El balance oficial ya habla de 164 muertos y casi mil heridos tras los seísmos de más de 7 grados, con epicentro en Yaracuy y un montón de réplicas que siguen removiendo los escombros de La Guaira. La ONU, por su parte, asegura que está evaluando “con carácter de urgencia” las necesidades. Urgencia ONU: eso que llega después de que todo el mundo ya haya sacado a los heridos con las manos.

Y como remate absurdo, todos los organismos de Naciones Unidas se ofrecen a coordinarse con las autoridades. Imagínate la escena: un tipo con casco y chaleco azul llega al lugar del desastre, saca una tablet y dice “primero rellenamos el formulario de daños estructurales”. Mientras tanto, la gente sigue buscando entre los escombros como si estuviera haciendo un casting de supervivientes de telenovela.

En resumen: otro terremoto, otra oleada de mensajes de solidaridad, otro montón de funcionarios que prometen “estar ahí” sin que se sepa exactamente dónde está “ahí”. Venezuela tiembla, la burocracia internacional bosteza y el resto del planeta sigue mirando el móvil. Absurdo, pero de los que duelen.