Katia Itzel García entró al Estadio Kansas City como la primera mexicana en dirigir un partido varonil de Copa Mundial. El encuentro entre Túnez y Países Bajos del Grupo F sirvió para que la silbante de la Liga MX marcara un hito mientras lucía franjas verde, blanco y rojo en camiseta y short, detalle que la FIFA aprobó como reconocimiento a su trayectoria.
El uniforme personalizado no violó protocolos porque la federación internacional lo autorizó expresamente para ese debut. Sandra Ramírez la acompañó en el equipo arbitral, también con el mismo guiño nacional. Ambas demostraron que las decisiones en la cancha pueden llevar colores sin alterar el resultado.
García estudió Derecho y Ciencias Políticas en la UNAM, formación que ella misma relaciona con el arbitraje: aplicar reglas y mantener el orden. Empezó en el amateur en 2015, llegó al profesional al año siguiente y obtuvo el gafete FIFA en 2019. En 2024 se convirtió en la primera mujer en dos décadas en pitar un partido de Liga MX varonil. Recibió el Premio Nacional de Deportes ese mismo año y fue nominada entre las mejores árbitras del planeta en 2025.
Nacida el 1 de septiembre de 1992, superó entornos inicialmente hostiles hasta llegar al escenario más grande. El partido en Kansas City la colocó detrás de Stéphanie Frappart y Tori Penso como la tercera mujer central en un Mundial masculino, pero la primera con pasaporte mexicano.
El silbato ya no solo suena, ahora también representa.