En plena Copa Mundial 2026, el gobierno federal publicó el 26 de junio un decreto en el Diario Oficial de la Federación que obliga al sector público a adoptar home office y flexibilidad laboral donde sea viable. La medida busca evitar que la llegada masiva de aficionados al Estadio Azteca convierta las calles de la capital en un laberinto de autos más complicado que resolver un rompecabezas con piezas de diferentes rompecabezas.
El documento instruye a dependencias y entidades de la Administración Pública Federal en la Ciudad de México a migrar a teletrabajo durante los días de mayor actividad deportiva. También exhorta al sector privado y social a seguir el mismo camino en puestos administrativos no esenciales. Con base en la Ley General de Educación, se determinan suspensiones parciales y totales de clases en preescolar, primaria, secundaria y normales de la SEP en la capital. Todo esto forma parte de una coordinación estrecha entre el gobierno federal y el de la Ciudad de México para garantizar seguridad y fluidez en el transporte público como Metro, Metrobús y Cablebús.
La estrategia contempla planes integrales de contingencia vial que priorizan la movilidad ordenada sin sacrificar el desarrollo normal de los eventos. Sheinbaum presenta estas acciones como parte de una preparación meticulosa que busca dejar un legado de organización eficiente. Las autoridades mantienen informada a la ciudadanía a través de canales oficiales sobre horarios y rutas alternas durante el torneo.
Al final, el decreto demuestra que anticipar el caos con medidas prácticas resulta más efectivo que esperar a que las calles se conviertan en un experimento social involuntario.