La Selección Mexicana optó por su clásica camiseta verde para enfrentar a Ecuador el martes 30 de junio en el Estadio Ciudad de México por los octavos de final del Mundial 2026. La decisión deja la negra usada ante Corea del Sur y la blanca vista contra Chequia para rondas posteriores, como si el equipo guardara sus atuendos de gala para cuando el asunto se ponga realmente serio.
El Tri lidera el Grupo A tras tres victorias claras: 2-0 sobre Sudáfrica con goles de Julián Quiñones al minuto nueve y Raúl Jiménez al 67, 1-0 a Corea del Sur por tanto de Luis Romo y 3-0 a Chequia con anotaciones de Mateo Chávez, Quiñones y Álvaro Fidalgo. Ecuador alineará a Hernán Galíndez; en defensa estarán Joel Ordóñez, Willian Pacho y Piero Hincapié; el mediocampo lo integrarán Alan Franco, Moisés Caicedo y Pedro Vite; mientras que en ataque figuran John Yeboah, Gonzalo Plata, Enner Valencia y Nilson Angulo. El último choque entre ambos en un Mundial ocurrió en Corea-Japón 2002, cuando México remontó un gol de Agustín Delgado con tantos de Jared Borgetti y Gerardo Torrado.
El regreso al verde parece una jugada táctica más que estética, recordando el triunfo inicial y evitando que los uniformes alternos se conviertan en souvenirs prematuros. Mientras tanto, el equipo de Jaime Lozano mantiene el control del grupo sin dramas innecesarios.
El verde tradicional vuelve a escena con la misma eficacia de siempre, demostrando que algunos colores nunca pasan de moda cuando los resultados acompañan.