Irán abandonó el Mundial 2026 con tres puntos y un tercer lugar en el Grupo G, pero se llevó algo más valioso que cualquier resultado: el cariño de Tijuana. La selección asiática pasó dos décadas enteras en la ciudad fronteriza tras enfrentar restricciones de viaje en Estados Unidos, y al momento de su eliminación decidió agradecer a los aficionados locales por convertir un hotel Marriott en algo parecido a un segundo hogar improvisado.
Durante su estancia, el equipo entrenó en el Estadio Caliente, lidió con viajes relámpago a Los Ángeles y Seattle para sus partidos, y soportó la negativa de visas para parte de su personal. Aun así, los jugadores destacaron el apoyo constante de los habitantes de Tijuana, quienes se acercaron a pedir autógrafos y fotografías mientras la seguridad se relajaba con el paso de los días. El empate entre Argelia y Australia en el último minuto selló su eliminación, pero no empañó el mensaje final: “Nuestro país es su segunda casa”, declararon en videos difundidos en redes.
El embajador Abolfazl Pasandideh y el secretario general Hedayat Mombeni enfatizaron que la experiencia en la frontera mexicana quedaría marcada en la historia de sus relaciones deportivas. El vuelo de regreso está programado para el lunes 29 de junio a las 18:00 horas locales. Mientras tanto, la delegación iraní se fue con la cabeza en alto y una anécdota absurda que ningún otro equipo podrá repetir: haber convertido Tijuana en su base oficial durante un Mundial entero.