La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, se ha impuesto por apenas 49.641 votos al izquierdista Roberto Sánchez en el balotaje peruano y ya tiene a media Latinoamérica felicitándola como si hubiera ganado la quiniela del destino. El boliviano Rodrigo Paz le deseó “el mayor de los éxitos” y prometió fortalecer lazos, mientras ella le contestaba agradecida y lista para “trabajar juntos”.
Desde Argentina, Javier Milei no se anduvo con rodeos y soltó que Perú “sale del socialismo” y que los peruanos le dijeron “nunca más” a la debacle comunista de Sánchez. “La libertad avanza y ya no hay vuelta atrás”, bramó el libertario como si estuviera celebrando un gol en el último minuto. Desde Colombia, Abelardo de la Espriella auguró una “relación inmejorable” contra el crimen transnacional y Laura Fernández Delgado, presidenta de Costa Rica, le mandó sus mejores deseos de prosperidad.
El margen fue tan ajustado que parecía una pelea de pareja: Fujimori logró 9.223.369 votos frente a los 9.173.755 de Sánchez. El Jurado Nacional de Elecciones proclamará el resultado como máximo el 3 de julio y entregará las credenciales el 15 en el Teatro Nacional. A partir de ahí, Keiko gobernará Perú entre 2026 y 2031.
En plan MAD adulto: imagínate a Milei, Paz y De la Espriella disfrazados de padrinos de boda entregándole a Keiko un ramo de rosas con billetes dentro mientras Sánchez se queda en la puerta con cara de quien le acaban de cerrar el bar. Todos celebran el “adiós al socialismo totalitario” como si acabaran de librarse de una suegra que se queda a vivir en casa.
El resultado es una victoria por uñas, un montón de presidentes aplaudiendo desde lejos y un país que empieza el sexenio con el mismo margen que una rifa de barrio. ¡Feliz proclamación, que os den con la credencial!