El programa federal para jóvenes de 18 a 29 años que no estudian ni trabajan sigue su marcha con la precisión de un reloj suizo fabricado en Tlatelolco. Quienes se inscribieron recientemente recibirán en los próximos días el aviso oficial sobre dónde y cuándo recoger su tarjeta del Bienestar, el plástico mágico que permite cobrar los 9,582 pesos mensuales y mantener todo en regla.
Durante la convocatoria de junio se integró una nueva generación que inicia actividades en la segunda semana de julio. Hasta ahora el programa ha incorporado a 3,423,461 personas, el 58 por ciento mujeres, con una inversión acumulada de 158,000 millones de pesos. La meta para 2026 es sumar otros 500,000 aprendices que recibirán apoyos bimestrales y seguro médico del IMSS. Las autoridades recomiendan revisar la plataforma digital oficial para no perder el turno, porque la tarjeta es obligatoria para que los depósitos lleguen sin contratiempos.
El esquema ofrece hasta 12 meses de capacitación en centros de trabajo públicos, privados o sociales, con jornadas de cinco a ocho horas diarias. Los participantes eligen entre nueve áreas: Cultura y deportes, Administrativa, Ventas, Servicios, Agropecuarios, Oficios, Industrial, Ciencia y tecnología, y Salud. Al terminar reciben un certificado que acredita las habilidades adquiridas. Durante el proceso cuentan con cobertura del IMSS por enfermedad, maternidad y accidentes laborales. El gobierno mantiene el programa como una vía directa para que miles de jóvenes adquieran experiencia real antes de incorporarse al mercado formal.
Cada centro de trabajo define la jornada y la especialidad según sus necesidades, lo que permite una formación más ajustada a la realidad productiva. Para los recién inscritos, el siguiente paso es estar atentos al aviso oficial y completar el trámite sin complicaciones. El programa sigue avanzando con la misma constancia que ha caracterizado su operación desde el inicio.