Tras despedir el Mundial 2026, México aparece como candidato natural para repetir como sede en 2038, siempre que se cumplan ciertas condiciones y se aproveche la infraestructura ya instalada. Especialistas consideran viable una candidatura regional liderada por Estados Unidos que incluya al país, sin necesidad de empezar de cero en construcciones millonarias.
Erasmo Zarazúa, internacionalista de la Universidad Iberoamericana, publicó un análisis donde señala que México es el único país con tres ediciones organizadas: 1970, 1986 y 2026, esta última compartida con Canadá y Estados Unidos. La FIFA ya definió las sedes de 2030 entre España, Portugal y Marruecos, con partidos inaugurales en Uruguay, Argentina y Paraguay para celebrar el centenario. Queda libre 2038, donde una propuesta conjunta podría destacar por su logística probada y menor inversión requerida.
El formato permitiría a México enfrentar rivales regionales sin abandonar su rol de anfitrión experimentado. La estrategia se basa en reutilizar venues de 2026, transformando estadios en activos permanentes en lugar de proyectos temporales. Otros países exploran candidaturas, pero la experiencia acumulada por México genera ventaja competitiva en tiempos de presupuestos ajustados y calendarios saturados.
Al final, el país podría cerrar un ciclo de cuatro mundiales antes de que el siglo termine, siempre que los vecinos decidan compartir el escenario en vez de reclamarlo en solitario.