El presidente estadounidense, Donald Trump, ha decidido que el jueves a las 21:00 (hora del Este) se va a plantar frente a las cámaras como si fuera el presentador de un reality de desastres internacionales. Lo anunció él mismo en Truth Social, esa red social donde los exmandatarios sueltan proclamas como si fueran memes de abuelo enfadado. Ni la Casa Blanca soltó prenda sobre el guion, así que nos queda imaginarlo: probablemente empezará diciendo que el petróleo está más caro que el caviar en una boda de jeques y que sus índices de popularidad se han hundido más que el Titanic después de chocar con un iceberg iraní.
El republicano ya ha amenazado con volver a montar un bloqueo naval frente a Irán y, de propina, meterle un 20% de tasa a cualquier barco que ose pasar por el estrecho de Ormuz. O sea, que si un petrolero quiere cruzar, tendrá que pagar peaje como si Ormuz fuera una autopista de peaje de Florida pero con misiles en vez de radares. El último discurso gordo de Trump fue el 1 de abril, cuando justificó la guerra que empezó el 28 de febrero con los bombardeos israelo-estadounidenses. Aquella noche habló desde la Casa Blanca como un vendedor de aspiradoras explicando por qué el conflicto iba a subir el precio de la gasolina hasta que llenar el depósito costara lo mismo que una hipoteca.
Ahora el panorama es el siguiente: Trump va a salir a la tele en horario estelar para explicar por qué hay que ahogar a Irán económicamente mientras el petróleo sube y su aprobación baja. Imagínate el titular del día siguiente: “El hombre que prometió secar el estrecho de Ormuz resulta que también seca su propio índice de popularidad”. Porque nada dice “política exterior seria” como anunciar un bloqueo naval un jueves por la noche, justo cuando la gente está viendo series en lugar de noticias.
Al final, el cierre más probable del discurso será algo así: “Señoras y señores, esto no es una guerra, es una operación de cobro de peaje con misiles”. Y mientras tanto, el mundo entero se pregunta si el jueves a las nueve de la noche Trump va a salir con corbata o con traje de almirante de opereta.