La Unión Europea decidió por fin que ya era hora de actualizar su viejo pacto con México, como quien recuerda que tiene un contrato de renta vencido desde el siglo pasado. El Consejo Europeo adoptó el martes la decisión formal sobre el Acuerdo Provisional de Comercio e Inversión, agotando todos los trámites internos y dejando el instrumento listo para entrar en vigor una vez que el Senado mexicano dé el visto bueno.
La medida se aprobó como punto A durante la sesión de Asuntos Exteriores en el edificio Europa de Bruselas. Previamente, el texto se firmó el 22 de mayo de 2026 en la cumbre bilateral y el Parlamento Europeo lo avaló el 8 de julio con 474 votos a favor, 131 en contra y 60 abstenciones. El único paso restante es la ratificación mexicana. Una vez notificadas ambas partes, el acuerdo comenzará a regir el primer día del segundo mes siguiente.
César Guerra, jefe del equipo negociador mexicano y actual Secretario Ejecutivo de la Cámara de Comercio Unión Europea-México, señaló que activarlo entre noviembre y diciembre permitiría un segundo corte arancelario en enero de 2027; cualquier retraso lo empujaría hasta 2028. El pacto moderniza el pilar comercial del Acuerdo Global vigente desde 2000. La ministra irlandesa Helen McEntee destacó que la decisión reafirma el compromiso europeo con un comercio abierto y basado en reglas. México es el segundo socio de la UE en América Latina y el intercambio bilateral alcanzó 88 mil 306 millones de dólares en 2025, con exportaciones mexicanas por 23 mil 817 millones.
Las negociaciones autorizadas en 2016 concluyeron en enero de 2025 tras el principio de acuerdo de 2018. Mientras tanto, la burocracia europea se comportó como un reloj suizo que decidió tomarse vacaciones de un cuarto de siglo antes de volver al trabajo.