A los 35 años, Cristo Fernández pasó de fingir ser delantero en Ted Lasso a sudar de verdad con el dorsal 91 del El Paso Locomotive. El actor originario de Guadalajara entró al minuto 79 ante New Mexico United en la USL Cup, recibió una amarilla y vio cómo su equipo perdía 2-0, pero el momento quedó grabado como el capítulo que siempre soñó.
Fernández había recorrido un camino largo y torcido. Formado en las fuerzas básicas de Tecos, jugó después con Corsarios Valle del Grullo y Guayama FC en Puerto Rico entre 2014 y 2017. Dos lesiones graves de rodilla lo obligaron a cambiar de ruta. Vendió seguros, hizo teatro infantil y ahorró para estudiar actuación en la Guildford School of Acting en Reino Unido. El casting de Ted Lasso lo encontró en Londres, donde convenció a los productores de convertir a un supuesto islandés en un mexicano llamado Dani Rojas.
El éxito de la serie abrió puertas en cine y televisión, pero nunca borró el sueño futbolero. Tras pruebas con Chicago Fire, El Paso Locomotive le abrió las puertas. El debut oficial llegó semanas después, con el mismo entusiasmo que su personaje ficticio mostraba en cada entrenamiento.
Al final, Fernández resumió la tarde con una frase simple: su niño interior estaba feliz porque ese siempre fue el sueño. La ficción le dio fama; la realidad le dio minutos, una tarjeta amarilla y la certeza de que algunos goles tardan décadas en llegar.