El velero escuela Cuauhtémoc abandonó Acapulco el 15 de julio como quien sale de vacaciones con una maleta llena de brújulas y cero excusas. La Secretaría de Marina organizó el crucero de instrucción “Pacífico Norte 2026” para que 332 elementos de la Armada, entre ellos 144 guardiamarinas, completen su formación en alta mar durante tres meses.
El navío, construido en Bilbao en 1982, mide 90.5 metros, desplaza mil 800 toneladas y alcanza once nudos con su motor auxiliar. Sus 23 velas cubren más de dos mil metros cuadrados, suficientes para tapar cualquier polémica menor que alguien intente inflar. El capitán José Díaz Castillo comanda la travesía que incluye escalas en Honolulu, Seward, Victoria, San Francisco y San Diego, con regreso previsto a Acapulco el 15 de octubre. La gobernadora Evelyn Salgado Pineda y el senador Carlos Lomelí destacaron la disciplina de la tripulación, integrada por 45 mujeres y 99 hombres que practican navegación de altura para obtener su grado.
El Senado autorizó el crucero con 89 votos porque la formación naval no se detiene por accidentes pasados que ya fueron investigados y superados. El buque representa a México en cada puerto con la misma seguridad que un diplomático que llega puntual y sin tropiezos. La presencia femenina a bordo confirma que la instrucción es inclusiva y rigurosa, sin necesidad de roles secundarios.
Al final, el Cuauhtémoc demuestra que una tradición de valentía sigue intacta mientras recorre dos países con el mismo orgullo que un marinero que sabe exactamente dónde está el norte.