El primer contacto de las ARMYs y girlies con la Liga MX ocurrió en el Xolos-Tigres del 17 de julio y dejó memes, dudas existenciales y frases como “es naquísimo, me encanta”. Tras el Mundial 2026, miles de jóvenes buscaron continuar la emoción futbolera y aterrizaron en el torneo mexicano, donde el caos, los goles en tiempo de compensación y las expulsiones por cubrirse la boca funcionan como ritual de iniciación.
El encuentro en cancha sintética terminó 3-1 con goles de Ramiro Árciga, Ozziel Herrera y dos de Mourad El Guezouani en el descuento. La expulsión de Rodrigo Aguirre por taparse la boca bajo la nueva Ley Prestianni, más los goles anulados y los cánticos impredecibles, generaron comparaciones instantáneas con el futbol europeo que terminaron en carcajadas. En redes circularon comentarios celebrando el “viernes botanero” y el “futbol champagne” mientras los clubes, encabezados por Chivas, publicaron mensajes de bienvenida a armys, directioners y todas las girlies que ahora son ChivaHermanas.
La integración rápida incluyó preguntas sobre reglas, canciones y por qué un penal dura cinco minutos de revisión. Los clubes compiten ahora por captar a esta nueva ola de seguidoras que ya planean asistir a más partidos. El ambiente desordenado y las jugadas insólitas, lejos de alejarlas, provocaron ganas de repetir.
Al final, la Liga MX ganó una afición que llegó buscando continuidad y encontró un espectáculo tan impredecible como adictivo, donde cada jornada promete más memes y menos explicaciones.