La final del Mundial 2026 entre España y Argentina, programada para el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva York, definirá al campeón y entregará por primera vez un anillo exclusivo inspirado en las ligas estadounidenses. La FIFA, bajo Gianni Infantino, decidió homenajear la cultura deportiva norteamericana con esta joya que solo recibirán los ganadores.
Treinta anillos únicos serán fabricados para los jugadores y el cuerpo técnico del equipo vencedor, cada uno personalizado con el escudo de España o Argentina, grabado del trofeo y número de serie individual. Otros dos mil anillos conmemorativos estarán disponibles para aficionados, completando una edición limitada que celebra la Copa del Mundo organizada por México, Estados Unidos y Canadá. El capitán y el técnico recibirán versiones provisionales al final del partido, mientras las definitivas se elaboran con oro amarillo de 14 a 18 quilates y piedras preciosas como diamantes y rubíes.
Especialistas calculan que cada pieza podría costar cerca de 130 mil euros, equivalentes a más de dos millones seiscientos mil pesos mexicanos, convirtiéndolo en uno de los premios más caros del fútbol. Esta tradición, jamás vista antes en un Mundial, añade un toque de lujo absurdo a la victoria, como si el trofeo ya no bastara y ahora requiriera un accesorio digno de un jeque en vacaciones.
El valor histórico del primer anillo podría elevar aún más su precio futuro, aunque el verdadero premio sigue siendo el título. La FIFA aún no confirma si repetirá la idea en ediciones posteriores, pero el recuerdo de este Mundial quedará grabado en metal y gemas.