El clan Aguilar convirtió el Estadio Ciudad de México en su palco privado durante el partido inaugural del Mundial el 11 de junio de 2026, donde México derrotó a Sudáfrica 2-0 y puso fin a décadas de sequía en partidos inaugurales. Pepe Aguilar llegó con su hija Aneliz, su hijo Leonardo y su nuera Aneliz Álvarez, documentando cada segundo con sus teléfonos. Leonardo publicó instantáneas que le valieron un “me gusta” instantáneo a su hermana Ángela.
Pepe se encontró con Javier “Chicharito” Hernández para charlar brevemente mientras la familia disfrutaba del espectáculo previo al partido. Maná dio inicio a la noche con “Oye mi amor”, seguido por Danny Ocean, Los Ángeles Azules junto a Belinda, J Balvin con Ryan Castro y Shakira, quien cerró el espectáculo de veinte minutos vestida de blanco y dorado junto a Burna Boy. Salma Hayek, como embajadora de la FIFA, dio la bienvenida al público y entregó el trofeo junto a Gianni Infantino; ni Trump, ni Sheinbaum, ni el primer ministro de Canadá estuvieron presentes.
La noche transcurrió como se esperaba: Julián Quiñones anotó en el minuto 8 tras una buena presión de Erik Lira, Raúl Jiménez marcó el segundo de cabeza en el minuto 67, y César Montes recibió una tarjeta roja al final del partido. Afuera, docentes del CNTE y colectivos de madres protestaban, pero dentro de las gradas, los Aguilar disfrutaban de la tercera inauguración del Azteca en la historia sin ver a Christian Nodal ni a Ángela por ningún lado.
Al final, la presencia de la familia demostró que incluso el estadio más ruidoso se convierte en un espacio más cuando la familia adecuada decide asistir a una victoria histórica.