Álex Aguinaga, la exestrella ecuatoriana que alguna vez brilló con Necaxa, admitió tener sentimientos encontrados antes del choque entre México y Ecuador el 30 de junio de 2026 en el Estadio Ciudad de México. El veterano analista, en su aparición en Cuadro Titular de Fox, describió el duelo de octavos de final como perfectamente equilibrado, con ambas defensas probablemente decidiendo el resultado desde el pitido inicial. Su trayectoria en México le generó un nudo emocional más profundo que cualquier trampa del fuera de juego.
México llega con impulso tras tres victorias consecutivas en la fase de grupos, con nueve puntos perfectos y cero goles en contra, incluyendo una notable victoria sobre Alemania. El equipo de Javier Aguirre mostró patrones de ataque más incisivos que Ecuador, cuyos defensores, que juegan en Europa, les dan una ligera ventaja individual, según Aguinaga. El exmediocampista espera un partido tenso y de pocos goles, donde un solo error podría acabar con el sueño de cualquiera de los dos equipos.
A pesar de su cariño por el fútbol mexicano, Aguinaga apoya a Ecuador cuando se enfrentan. Insiste en que la lealtad solo se activa durante los enfrentamientos directos, convirtiendo la previa en una telenovela personal transmitida en vivo. Ambos equipos cuentan con defensas sólidas, pero la muralla mexicana se ha mantenido intacta durante la primera fase del torneo.
El resultado determinará qué nación mantiene vivas sus esperanzas en la Copa del Mundo y cuál se despide con recuerdos imborrables y decepciones.